viernes, 12 de abril de 2013

HISTORIAS DE LA MUÑECA 3. NOCIONES ALEATORIAS.




   Me contó un viejo carpintero, que el demonio del poro es una “ carallada “, el ya es muy viejo, y viejo también en el oficio, tanto que le hablas de máquinas modernas, así o asá y te manda a la m...
Su mente va siempre para atrás; es normal por su edad, pero su sabiduría popular es inmensa. Cuando sea viejo, quiero ser como el; no la reuma, pero si en los recuerdos del ayer.

   Cuanta sabiduría se pierde de la afanosidad de aquellos viejos talleres; cola animal que se hacía comprando retazos de pieles de las “ curtidoras “ que había por aquí cerca, por cierto ya desaparecidas. Me decía él; rapaz – palabra gallega para llamarte chaval -, cuando nosotros hacíamos la cola en el pote de hierro, le echábamos Alumbre y Fenol para que no se pudriese....
O demo do poro !!!!, el demonio del poro, sobre todo no “ carallo !! “ del Castaño, era difícil de rellenar, teníamos que frotarlo con Sepia pulverizada, polvo de teja roja vieja, humedecida en agua previamente y unas gotas de aceite de Linaza decantado.

Dale que te pego !!!, atrás, adelante, hasta que los dedos quedaban descarnados, que traballiños aquellos !!, y después frotabamos apretando intensamente con  cuero o un corcho, pero el cuero de vaca, de ese gordo, de la parte de la espalda; ese si que da un “ bon “ brillo, apreta de “ carallo “ o poro.
También apretábamos el poro con un redondel, hecho con hebras de escoba apretadas con un cordel de cáñamo y otras veces como no había cuartos nin para un cuartarón de tabaco, los caños de las plumas de las gallinas; no se perdía nada !!! y hoy tapaporos Nitro, dos componentes, uretanado !!!
CARALLADAS !!!, lo que digo yo, si la economía va mal, INVENTAMOS !!!!!
 
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